miércoles, 15 de diciembre de 2021

Enfoque Didáctico Inclusivo-Intercultural

En el marco de la epistemología actual el conocimiento científico emerge generando estructuras de interacción con criterios de evaluación, condicionados por la necesidad de su aplicación, para la resolución de problemas inmediatos. Se borran, pues, los límites entre el puro conocimiento y la investigación aplicada. Superada la polémica entre ciencias explicativas y tecnológicas, el concepto de ciencia aplicada gana vigencia. La ciencia aplicada ofrece una visión ecológica del contexto donde se construye el saber científico, evaluando y resolviendo problemas reales de progreso humano sostenible, a nivel global. Problemas que se enfocan, en cualquier disciplina, con la lente de la complejidad, por lo que demandan un tratamiento multidisciplinar.

Este es, sin duda, el nuevo rango epistemológico de la Didáctica que se sitúa en la perspectiva de la inclusión-intercultural, o acción planificada para promover el aprendizaje, mediante el intercambio humano en igualdad, a fin de lograr la participación de todos en la sociedad. Dicho de otro modo, en el Siglo XXI, la Didáctica se perfila como una ciencia aplicada que ofrece soluciones inclusivas-interculturales a los problemas actuales. Esto es así, porque la Didáctica, desde una visión comprensiva del contexto socio-cultural y físico, que envuelve las situaciones planificadas de aprendizaje humano, orienta ese aprendizaje, para resolver problemas tanto personales como sociales. Esta visión aporta una posición crítica y relevante al progreso sostenible de la sociedad actual, destacando la necesidad de incluir todas las circunstancias físicas, psicológicas y culturales del ser humano en dicho progreso. La Didáctica inclusiva-intercultural recuerda que sostenibilidad no solo tiene un significante económico-ecológico, sobre todo, la sostenibilidad es respeto y cuidado por la diversidad y desarrollo humano.

Por lo tanto, la Didáctica, hoy, pretende ocupar una posición en la epistemología científica confrontándose con el siguiente interrogante: ¿Qué rol juegan los modelos didácticos inclusivos-interculturales en la resolución de problemas para el progreso sostenible?

La atribución de un rol en la nueva epistemología científica exige delimitar un contexto espacio-temporal-intencional específico, donde se pueda proyectar, en base a un método de investigación, una respuesta real a los problemas detectados a nivel internacional. En este sentido, el contexto de los modelos didácticos inclusivos-interculturales se delimita con el concepto de “enseñanza inclusiva-intercultural”, es decir: procesos comunicativos humanos que promueven, de un modo intencionado y consciente (planificado), el aprendizaje de conceptos, procedimientos y sentimientos (o emociones estables) para la participación social y el desarrollo de todas las personas. La participación y el desarrollo personal es lo que posibilita la resolución conjunta de los problemas de desarrollo sostenible que atenazan la humanidad.

Pero para crear situaciones comunicativas que guíen el aprendizaje de conceptos, procedimientos y sentimientos de participación y desarrollo, no basta la intención, es necesario someterse a ciertas convenciones. Es decir, los conceptos, procedimientos y sentimientos se vehiculan con lenguajes verbales diferentes, en interacción con otros lenguajes audio-visuales, que demandan el uso de tecnologías digitales. Esto implica que el uso de canales y sistemas comunicativos diversos, en combinación con los lenguajes verbales es la competencia cultural básica, para crear situaciones comunicativas, que permiten alcanzar soluciones sostenibles.

En definitiva, el rol epistemológico de los modelos didácticos inclusivos-interculturales es generar conocimiento sobre el diseño, la aplicación, evaluación y mejora de sistemas de comunicación humana, con fines explícitos de aprendizajes, los cuales posibilitan soluciones sostenibles a los problemas globales. Dichos modelos, necesariamente, deben incluir variedad de lenguajes y tecnologías digitales. Son, por lo tanto, modelos que solucionan los problemas que están en la base de todos los problemas de progreso humano, esto es, los problemas de comunicación humana, para alcanzar logros compartidos.
Además, las soluciones didácticas inclusivas-interculturales se validan aplicando el método de la reflexividad, que tiene como objetivo reforzar el conocimiento mediante el contraste y la discusión; y en el que investigadores y analistas multidisciplinares trabajan conjuntamente, aplicando diversidad de técnicas, procedimientos y estrategias.

Por todo lo dicho, las soluciones didácticas inclusiva-intercultural a los problemas inmediatos, siempre es un modelo de acción contextualizado, que crea estructuras de relación comunicativa multilingües y multimodales. Estas estructuras, a su vez, propician el crecimiento personal íntegro, activando y evaluando, simultáneamente, diversidad de procesos físicos, cognitivos, lingüísticos, metacognitivos, socioculturales y motivacionales; para que cada persona pueda participar en la configuración de soluciones interconectadas, globales, y de mejora social sostenible a dichos problemas.

Un modelo de acción contextualizado, que crea estructuras de relación comunicativa multilingües y multimodales, es aquel que aplica la comunicación verbal escrita en diversidad de lenguas, vehiculadas con las tecnologías digitales. Sin duda, la escritura multilingüe en el uso digital es una habilidad cultural necesaria para la relación inclusiva-intercultural. Es también, una competencia cultural que activa, sobre todo, procesos de razonamiento personal y de reflexión colectiva bases de un acrítica constructiva. Es, de hecho, el modo de divulgación del conocimiento científico en cualquier disciplina, que como ya se ha comentado, hoy, siempre se orienta a la solución sostenible de problemas globales.

En definitiva la enseñanza de la comunicación verbal escrita en contextos digitales, es objeto primordial de la Didáctica en perspectiva inclusiva-intercultural.

Para pensar
¿A qué tipo de problemas da respuesta La Didáctica en la perspectiva inclusiva-intercultural? ¿Qué tipo de soluciones propone?

Para profundizar
Ballester, L., & Colom, A. J. (2011). Epistemología de las Ciencias Sociales y de la Educación. Tirant lo blanch.


miércoles, 20 de enero de 2021

Enseñanza Personalizada: Individualización y Socialización


La enseñanza personalizada es un movimiento pedagógico que promueve la atención a las diferencias individuales, en el trabajo colaborativo. Para ello, se crean ambientes de aprendizaje, adaptados a la diversidad de estilos, culturas y rasgos físicos de los estudiantes. A su vez, fomenta la necesidad tanto de compartir bienes, conocimientos, habilidades o capacidades y sentimientos como de cooperar, para alcanzar nuevos aprendizajes. 
 
La enseñanza personalizada diseña procesos específicos de interacción y comunicación entre docentes-discentes, y otros agentes sociales, que constituyen la base de las metodologías didácticas individualizadas y socializadas. Estas metodologías se fundamentan en los modelos teóricos cognitivista y constructivistas.

Por lo tanto, diseñar e implementar una enseñanza personalizada exige la reflexión del docente sobre sus propias prácticas didácticas, con la actitud de innovar su docencia, adquiriendo nuevos hábitos y destrezas. Para ello, el docente necesita conocer y aplicar experiencias que estimulen la indagación y descubrimiento en el discente. Es decir, experiencas encaminadas a la construcción de aprendizaje significativo, haciendo uso de todos los conocimientos previamente adquiridos. Además, estas experiencias deberán promover el esfuerzo individual y la relación social constructiva.

En definitiva, los principios pedagógicos de la Enseñanza Personalizada (esto es, los valores que se pretenden mostrar para ser captados por los estudiantes, contribuyendo así a su desarrollo integral y/o profesional) son los siguientes: 

Individualización. Este principio hace referencia a la creación de un contexto ético que muestre y capte las diferencias positivas de todos los estudiantes, implicados en el proceso didáctico. Para ello se adaptan los objetivos, contenidos, actividades didácticas y criterios de evaluación (comportamientos y conocimientos) a dichas diferencias, generando sentimientos de complementariedad (se aprende lo mismo de forma diferente y se fomenta la ayuda mutua). 

Constructivismo. Este principio hace referencia a la creación de un contexto ético que ofrece al estudiante la oportunidad de construir conceptos o conocimientos de un modo compartido, aplicando y desarrollando estrategias y operaciones mentales propias; generando, así, sentimientos de autoestima y empatía. 

Autonomía. Este principio hace referencia al contexto ético que fomenta el conocimiento de las propias capacidades para poder realizar tareas didácticas (por si mismo y cooperando con otros), que conducen a la consecución de los objetivos académicos. De este modo se genera, además, sentimientos de esfuerzo, colaboración y satisfacción por el aprendizaje, alcanzado. 

Descubrimiento. Este principio hace referencia al contexto ético que promueve el conocimiento de las propias experiencias e intereses para elegir los contenidos y las tareas que conducen al conocimiento del otro y del mundo, por sí mismo. Igualmente, se genera sentimientos de creatividad, esfuerzo y satisfacción en el aprendizaje realizado

Significación. Este principio hace referencia al contexto ético que se crea cuando los discentes se enfrentan a los conceptos de las disciplinas académicas, realizando operaciones cognitivas que interconectan con los conceptos ya adquiridos, generando sentimientos de novedad y cambio de la estructura mental.

Cooperación. Este principio hace referencia al contexto ético, fundamentado en el conocimiento de las capacidades del otro, para realizar las tareas didácticas, que permiten alcanzar objetivos compartidos; generando sentimientos de empatía, ayuda mutua y amistad en el aprendizaje realizado. 

Es importante señalar que toda programación para una enseñanza personalizada, se tiene que ajustar a las siguientes condiciones:

A) Debe ser flexible, es decir, lo planificado se puede adaptar a las circunstancias de la implementación. Por otra parte, puesto que se programa para que el estudiante aprenda por sí solo, los objetivos, actividades y criterios de evaluación deben ser aplicables e interesantes para los logros académicos, y la expresión de todo ello clara. Finalmente, la información que necesita manejar el estudiante tiene que estar explícita y presentarse en progresión de dificultad.

B) Debe incluir actividades individuales, técnicas de trabajo intelectual, técnicas de investigación y/o evaluación y actividades en grupo.

C) Debe fomentar actitudes de indagación, responsabilidad, técnicas de expresión creativa y desarrollo de destrezas, hábitos, habilidades, procesos, operaciones, competencias… 

Los principios pedagógicos y condiciones, descritas se aplican, diseñando e implementando métodos personalizados (también llamados autónomos, por descubrimiento y cooperativos) como: las Guías de Trabajo Autónomo, los Contratos Didácticos, Trabajo Colaborativo, Trabajo por Proyectos….que en líneas generales siguen las siguientes fases:

Fase I: Diseño de las Guías Didácticas y preparación de los recursos para el trabajo personalizado, por parte del profesor. 
Fase II: Presentación del material didáctico al estudiante, ofreciendo orientaciones básicas para su seguimiento, por parte del profesor.
Fase III: Ejecución de tareas autónomas y cooperativas, por parte del estudiante, siguiendo las orientaciones y recursos puestos a su disposición.
Fase IV: Evaluación del trabajo personalizado, por parte del estudiante, con instrumentos de análisis, propuestos por el profesor.
Fase V: Reflexión colectiva del docente y discentes, sobre el aprendizaje realizado, exponiendo logros y dificultades.

Si bien, en cada una de las Fases, descrita, el docente y el discente asumen responsabilidades diferentes, el nivel de implicación puede variar en función del método aplicado. Así pues en el Contrato Didáctico y en el Trabajo por Proyectos, el estudiante, también, asume protagonismo en la Fase I y en la Fase IV. Además, estas responsabilidades pueden variar, dependiendo del nivel académico. Por ejemplo, en el nivel de Educación Primaria, el profesor se implicaría más en la Fase IV que en el Nivel Universitario. 

Las propuestas de la didáctica actual, usando tecnología digitales, se fundamenta en este modelo de enseñanza. Algunas de estas propuestas son cursos, proyectos y asignaturas diseñadas en plataformas de formación, como Moodle, Trello, WordPress... Ejemplos de cursos son: Massive Online Open Course (MOOC), Open Course Ware (OCW). Otros métodos dentro de esta metodología que usa recursos digitales son: clases invertidad (flipped classroom) y  microlearning.

Para pensar
¿Cuál es la diferencia entre aprendizaje individual e individualizado? ¿Cuál es la diferencia entre cognitivismo y constructivismo?

Para profundizar
Fernández García, T., y Ponce de León Romero, L. (2019). El trabajo social individualizado : metodología de intervención . Alianza Editorial.

jueves, 17 de diciembre de 2020

Operaciones Básicas, Procedimientos y Método de Estudio Recreador

El sentido del estudio recreador es la elaboración de un producto intelectual. Para ello se activa un proceso de análisis y reflexión de la información, distinguiendo lo esencial de lo accesorio y, además, esa información se organiza según un orden lógico. 

En todo ese proceder el sujeto vierte su propia perspectiva. Por lo tanto, el estudio eficaz, siempre, conduce a la integración y reestructuración mental, así como, a su expresión coherente, utilizando lenguajes diversos. Para este fin último es necesario aprender una serie de operaciones y aplicar una serie de procedimientos, que se describen seguidamente:

Realizar síntesis. La operación de la síntesis consiste en interpretar las ideas, o conceptos, y sus relaciones, en función de las estructuras cognitivas propias donde han sido integrados, para desarrollarlos con el propio léxico y organizarlos según una lógica gramatical predefinida. Es decir, la síntesis actúa sobre la información integrada, reflexionándola y produciendo una elaboración propia de la misma. Todo esto supone el culmen de una serie de operaciones mentales - en los que se emplea mucho esfuerzo cognitivo y energía fisiológica –. Sintetizar es la operación mental más compleja que realiza el cerebro humano, por lo que requiere madurez anatómica y fisiológica, así como, entrenamiento adecuado, tanto en operaciones de análisis, selección, organización, contraste, comparación y crítica (valoración) como en destrezas verbales orales y/o escritas. La extensión de una síntesis puede ser muy variable, desde una frase o un párrafo, hasta un documento de 25 páginas o un libro de 300.

Crear un producto. El resultado del estudio recreador siempre permite reestructurar la mente con nuevos conocimientos que pueden ser expresados, usando diferentes lenguajes, siendo el lenguaje verbal el medio privilegiado en los contextos académicos, o científicos y, especialmente, el lenguaje escrito. Por lo tanto, el estudio eficaz precisa del dominio de la expresión escrita. Para logar una expresión escrita de calidad es importante seguir los siguientes procedimientos: 

1. Planificar, o pensar: a) para qué se va a escribir (objetivos), b) sobre qué se va a escribir (tema), c) quién lo va a leer (audiencia) y c) que recursos son necesarios para lograr finalizar el escrito, a fin de proveerse de ellos.

2. Seleccionar el tipo de texto (género académico) que se escribe en función de los objetivos, como: monografías, ensayos argumentativos, informes, descripciones de experiencias o procedimientos, proyectos, planificaciones didácticas, artículos de investigación… Cada género académico se identifica por su estructura que se refiere al modo de organiza el contenido, por ejemplo, en el caso de una monografía, las partes que la integran son las siguiente: i) Introducción (presentación de la ideas que se va a desarrollar); ii) Desarrollo (exposición de las ideas de un modo secuenciado y encadenado (orden y coherencia), estableciendo capítulos, apartados y sub-apartados (dependiendo de la extensión); iii) Conclusión (síntesis de las ideas redactadas y aplicación o proyección de las mismas); y iv) Referencias bibliográficas de las citas contenidas en el texto y según criterios tipificados.

3.- Desarrollar un borrador, reflejando lo planificado y la estructura del texto. En esta primera transcripción de lo pensado a su expresión escrita se deberá cuidar la sucesión de las ideas en frases y párrafos y su coherencia, uniéndolas con nexos. El aspecto formal del texto debe ser armonioso con el contenido, para promover la fluidez y comprensión en el lector.

4.- Escribir el texto definitivo, prestando especial atención a los aspectos gramaticales: ortografía correcta, léxico variado, puntuación adecuada; así como, a los formales: tipo de letra, título y subtítulos, márgenes, interlineado, imágenes, gráficos o tablas… que faciliten la lectura eficaz.

5.- Revisar el texto escrito, comprobando que el producto logra, en forma y contenido, los objetivos planteados en la planificación del mismo. Esta revisión debe hacerla el propio autor del texto pero, además,  pedir ayuda a otra persona para la revisión permite mejorar la expresión de las ideas. 

En definitiva el estudio eficaz, o estudio recreado, es un trabajo intelectual que utiliza estrategias, habilidades, técnicas, operaciones y procedimientos para lograr unos objetivos académicos y/o científicos concretos, aplicando un método (modo de actuar ordenado y constante). En líneas generales, a la hora de diseñar un método de estudio se recomienda: 
Fase I. Recopilar información de diversas fuentes para el logro del objetivo propuesto con el estudio. 
Fase II. Leer los documentos haciendo notaciones al margen y/o subrayando las ideas relevantes. 
Fase III. Escribir un resumen con la información esencial.  
Fase IV. Hacer esquemas, tablas, diagramas que representen visualmente las ideas seleccionadas en conceptos. 
Fase IV. Repasar y repetir los conceptos claves. 
Fase V. Escribir una síntesis a partir de los conceptos asimilados. 

El método de estudio debe ser personal y, además, debe variar en función de los objetivos. Es decir, la atención, intensidad y extensión que se le prestará a las diferentes fases será diferente si el objetivo es, bien llevar a cabo una investigación, o bien, preparar una prueba de evaluación de una asignatura. 

Para pensar
¿Cuál es tu método de estudio? ¿Cómo la calidad de la escritura hace mas eficaz el estudio?

Para profundizar
Arroyo, R. y  Fernández-Lancho (2023). Escritura científica multilingüe para la sostenibilidad. Eficacia de un sistema didáctico-digital. Comares.

miércoles, 16 de diciembre de 2020

Habilidad Básica y Técnicas de Estudio Recreador

Creadas las condiciones actitudinales, espaciales y temporales para el estudio eficaz con el diseño de un Plan de Trabajo Semanal, el domino de la lectura pasa a ser la habilidad esencial requerida. Por lo tanto es necesario conocer y aplicar estrategias de evaluación lectora que orienten su mejora. Para ello es importante señalar los factores que determinan la eficacia de la lectura en el estudio recreador, esto es, la velocidad, o fliudez lectora, y la comprensión lectora.

En relación a la velocidad, durante la lectura el ojo avanza a pequeños saltos sobre las líneas, realizando breves detecciones. Por consiguiente el domino de la habilidad lectora implica progresar sobre el texto, parando la mirada en unidades gráficas, que permiten captar el significado. A este modo de leer se llama `fluidez lectora´ y supone  realizar la lectura, imprimiendo una determinada secuencia de movimento-pausa al ojo, para extraer la información esencial del texto. Esto es así porque en realidad, leer con fluidez es realizar hipótesis, predicciones e inferencias, en base a indicios gramaticales, detectados en las pausas; y comprobar dichas anticipaciones, uniendo conceptos e ideas. Así se van formando unidades amplias y coherentes de sentido sobre lo leído. Todo esto en décimas de segundo, en una progresión temporal ordenada (rítmica).

Por todo lo expuesto, el aprendizaje de la fluidez lectora es permanente y esta debe adaptarse a los objetivos de la lectura y a las características del texto. Así pues, si el objetivo lector es buscar información específica sobre un tema en un documento, el progreso lector se hace por capítulos, o apartados; y la detención se establece en aquellas secciones de textos que tienen que ver con el tema sobre el que se indaga. Localizado un capítulo, o apartado, que interesa, entonces los saltos son menores y en las pausas se reconocen la información contenida en los párrafos. Por otra parte, tanto las características formales del texto (imágenes, tipo de letra, márgenes, interlineado….) como las gramaticales (estructura, léxico…),  determinan la fluidez lectora para logra la comprensión necesaria.

Con respecto a la compresión lectora, como se ha comprobado en el párrafo anterior, esta va unida a la fluidez lectora. Más concretamente, leer para el estudio eficaz es ser capaz de identificar de forma inmediata las ideas de un texto y cómo se estructuran. En definitiva, el dominio de la lectura, a fin de favorecer el estudio recreador exige un equilibrio entre fluidez y comprensión. Ese equilibrio se llama `coeficiente de eficacia´ y se calcula dividiendo por 100 la fluidez lectora (medida en número de palabra leídas por minuto) y la comprensión lectora (medida en número de preguntas contestadas correctamente sobre las ideas expresadas en el texto y traducido en tanto por ciento). Es decir CE = V x C/100, siendo CE, el coeficiente de eficacia; V la fluidez y C la comprensión. Así pues, un coeficiente de eficacia lectora recomendable para el estudio recreador sería de 210, siempre que la fluidez fuese de 300 palabras por minuto y la comprensión de un 70%. 

En definitiva evaluar la propia habilidad lectora para mejorar el estudio exige identificar el propio coeficiente de eficacia lectora y mejorarlo, aplicando las siguientes estrategias:

1.- Seleccionar textos de calidad formal (homogeneidad y armonía) y estructural (ideas bien organizadas según el género académico, esto es: monografías, ensayos argumentativos, informes de investigación…), y cuya información sea útil para el estudio de la disciplina que interesa.
2.- Avanzar en la lectura sobre un texto, en silencio, tratando de identificar información a partir de una mirada amplia, evitando, tanto la subvocalización (pronunciación mental de cada palabra) como las regresiones.
3.- Con un cronómetro controlar el tiempo que se ha estado leyendo y contar las palabras leídas.
4.- Contestar 10 preguntas de comprensión lectora, elaboradas previamente por otra persona y calcular el tanto por ciento de aciertos.
5.- Mejorar la fluidez lectora, aunque se tenga que reducir el nivel de comprensión, siempre que este último no baje del 70%. Para ello se establecerá un control semanal del coeficiente de eficacia lectora, hasta lograr 300 palabras por minuto, de media. 

Más allá del dominio de la habilidad lectora, el estudio eficaz supone, además, la aplicación las siguientes técnicas:

1.- Tomar apuntes durante una exposición oral. Esta técnica consiste en registrar la información expresada en una lección magistral, expositiva o conferencia, destacando: a) los puntos esenciales, b) el orden de las ideas expresadas, c) la conexión entre las ideas, y estas con los datos; y d) las conclusiones. Esta técnica requiere entrenamiento y condiciones específicas. Con respecto al entrenamiento sería conveniente tomar apuntes, siempre que se asista a una exposición presencial o virtual relacionada con un ámbito de conocimiento que se está estudiando. Este modo de operar ayuda a la memoria en la fijación de los aprendizajes. Con respecto a las condiciones necesarias para tomar apuntes de forma eficiente, estas son: a) leer previamente sobre el tema de la exposición, b) concentrarse en el orador con una actitud empática, c) anotar las ideas esenciales y las relaciones, d) diferenciar entre hechos y opiniones; datos y juicios de valor, e) formular preguntas sobre lo que no se comprenda o no se esté de acuerdo de un modo argumentado; y f) revisar los apuntes tomados, creando un documento que exprese las ideas con orden y coherencia, comparándolas con las de un compañero.

2.- Subrayado durante el proceso de lectura. Esta técnica consiste en destacar las secciones de texto donde se expresan ideas relevantes. Para subrayar correctamente se recomienda: a) leer de un modo eficaz el documento completo, haciendo pequeñas señales en los márgenes donde se identifiquen ideas significativas; b) volver a leerlo y señalar las frases, o palabras, que expresan las ideas identificadas anteriormente, utilizando un solo color  (llenar un documento de colorines ni estimula ni ayuda a la mente, solo sirve para entretenerse, pasando el rato).

3.- Resumen del documento leído y subrayado. Esta técnica consiste en reducir el texto, respetando las ideas esenciales y utilizando las palabras y frases textuales del autor. En un resumen eficaz, además, se reorganizan las ideas identificadas según el criterio lógico, aplicado por el estudiante. Es decir, en un resumen se pueden agrupar en un mismo párrafo aquellas frases que desarrollan la misma idea y que en el texto pueden aparecer dispersas en el apartado o, incluso, en apartados diferentes. Además, en un buen resumen nunca se repiten las ideas, aunque si se repitan en el texto leído.

4.- Representación gráfica (esquema, red conceptual, mapa conceptual y diagrama de flujo). Esta técnica consiste en disponer, visualmente, las ideas esenciales y sus relaciones. Es una técnica que permite profundizar en la comprensión del texto, facilitando el recuerdo y la expresión de los aprendizajes. Las diferentes presentaciones de esta técnica reciben su nombre del modo en que se disponen en el espacio las ideas y del tipo de relaciones que se muestran. Así pues, un esquema es una presentación vertical y jerárquica de ideas, utilizando viñetas y palabras claves o frases muy breves. Una red dispone los conceptos, mostrando relaciones horizontales y verticales que se representan con flechas. Un mapa conceptual, muestra relaciones horizontales y verticales entre conceptos. Por último, el diagrama de flujo presenta las acciones de un procedimiento, mostrando vías alternativas, es decir, si se cumple determinadas condiciones se sigue unos pasos explicitados, si no, se siguen otros diferentes.

5.- Técnicas de Memorización. Estas técnicas apoyan la memoria semántica, siendo esta la operación mental que permite estructurar la mente de un modo permanente con la nueva información. La memoria es una operación metal esencial para la integración cognitiva, base del desarrollo humano y más concretamente del intelecto. Así pues, conviene ser selectivo en aquello para lo que aplica el esfuerzo de la memorización y, de hecho, todas las técnicas, descritas están enfocadas a seleccionar un resto de información que es lo que, realmente, produce nuevas conexiones mentales. Esa, pues, será la información que se fija en la nuevas redes mentales creadas, aplicando técnicas como: a) uso de acrónimo (siglas que coinciden con las iniciales de los conceptos a recordar) y acrósticos (palabras cuyas letras coinciden las iniciales de los conceptos a recordar, b) repetición oral o escrita de conceptos, c) repaso de conceptos; d) usar estimulo visuales como imágenes dibujos…para evocar los conceptos.

En definitiva, estudiar supone seleccionar las ideas más interesantes (de distintas fuentes escritas u orales) en función de los objetivos marcados e interpretarlas, conectándolas con los propios conocimientos, para, finalmente, retenerlas y, posteriormente, elaborar un producto, recreándolas. 

Para pensar

¿Qué se entiende por calidad formal de un texto y cómo puede afectar al coeficiente de eficacia lectora? ¿Qué otras técnicas, o estrategias, de memorización aplicarías para retener la información esencial?

Para profundizar
Alcas, N., Alarcón, M., Alarcón, H., Gonzáles, R., & Rodríguez, A. (2019). Estrategias metacognitivas y comprensión lectora en estudiantes universitarios. Apuntes Universitarios, 9(1). doi:https://doi.org/10.17162/au.v1i1.348

martes, 8 de diciembre de 2020

El Estudio Eficaz o Estudio Recreador

El estudio eficaz se pueden conceptualizar como sinónimos de competencia para aplicar estrategias de aprendizaje, es decir, el estudio eficaz implica aplicar metodología de trabajo autónomo, para promover la indagación y el descubrimiento en diferentes áreas de conocimiento académico, o científico. Además, el estudio eficaz exige procesamiento de la información cuyo aprendizaje activa operaciones mentales para la resolución de problemas, como atención, concentración, comprensión, análisis, reflexión, integración, clasificación, organización, comparación, contrastación, coherencia, selección, síntesis, memoria, crítica, elaboración, creación… Por otra parte, el estudio es un proceso asociado al éxito escolar y académico, base de la empleabilidad, el emprendimiento y la participación en los diferentes ámbitos sociales y culturales. Por todas las razones expuestas se evidencia la necesidad de desplegar hábitos de estudio adecuados, a fin de promocionar el aprendizaje, en cualquier nivel educativo, y como método de aprendizaje para el desarrollo profesional.

Antes de profundizar en las actuaciones específicas que determinan el estudio eficaz es importante contestar el siguiente interrogante: ¿qué es el estudio eficaz? Este (también, llamado estudio académico) es un método individualizado y autónomo, para el domino (comprensión y adquisición) del bagaje cultural (contenidos y procedimientos) en las diferentes disciplinas científicas, o académicas. Con el estudio se ejercitan operaciones, tanto cognitivas como comportamentales, que conexionan con la realidad natural y social-cultural, para su mejora. Por lo tanto, el estudio eficaz es un proceso ordenado y secuenciado, que, poniendo en juego recursos necesarios, logra metas útiles con una proyección optimizante, personal y social.

Definido el estudio académico como un proceso, esencialmente, intelectual, cada persona lo asume de forma diferente. Es la actitud del estudiante lo que determina el tipo de estudio que activa y, en consecuencia, el nivel de profundidad en la comprensión y adquisición de las disciplinas académicas a las que se enfrenta. Así pues, el estudio puede ser `incidental´, es decir, el objetivo del estudiante cuando aplica su método es obtener una calificación suficiente, por lo tanto, las estrategias que despliega son recopilación de documentos y lectura de los mismos. Otro tipo de estudio es el `reproductivo´, en este caso el objetivo es el mismo que en el estudio incidental, pero el estudiante está interesado por obtener puntuaciones altas, así pues, la estrategia básica, desarrollada (además de las anteriores) es la evocación (imitación o reproducción de lo que el profesor ofrece). Por último, el estudio `recreador´ tiene como objetivo el gusto por la indagación y el descubrimiento, para lo que se necesita aplicar estrategias, habilidades, técnicas y procedimientos específicos, a fin de lograr retos intelectuales. Este tipo de estudio es el que se denomina, también, `estudio eficaz´, porque siempre produce una mejora en el estudiante y sobre el entorno, con independencia de que sus logros se reflejen en las calificaciones que otorga el profesor.

Si uno de los objetivos de la enseñanza (en cualquier nivel educativo y en cualquier área de conocimiento) es la indagación y el descubrimiento, aplicando estrategias autónomas de aprendizaje (aprender a aprender); es evidente que el estudio recreador debe ser una competencia profesional básica del docente, tanto para garantizar su propia formación permanente como para enseñar las estrategias, habilidades, técnicas y procedimientos que conducen a ese tipo de estudio.

En el proceso de enseñanza del método, para el estudio eficaz, en primer lugar, es necesario diseñar y aplicar estrategias, que permitan al sujeto identificar el tipo de estudio que el mismo aplica. Es decir, mediante cuestionarios o entrevistas se debe ayudar al estudiante a realizar un autoanálisis sobre los objetivos que le mueven a estudiar y las actitudes que subyacen cuando se enfrenta a esta tarea. Por otra parte, aplicado guías de outobservación el sujeto puede comprobar que estrategias aplica para lograr sus objetivos, despertando el interés por nuevos objetivos. Estas actuaciones previas deben conducir a crear en el discente la necesidad de aprender diferentes modos de estudio.

Partiendo de la nueva disposición actitudinal hacia objetivos recreadores, en la aplicación de un método de estudio será necesario enseñar las estrategias, habilidades, técnicas y procedimientos de estudio eficaz; todo ello, con la finalidad de capacitar al estudiante para diseñar un método de estudio propio. Seguidamente, se describen las actuaciones que determinan el estudio eficaz, o recreador.

Una estrategia que crea condiciones actitudinales, espaciales y temporales, básicas, para el estudio eficaz es pensar un plan de actividades propio. El estudio recreador exige una actitud intelectual de curiosidad y búsqueda constante, sistemática y organizada. Esta actitud pone en juego todas las capacidades mentales del sujeto y, por tanto, afecta a todas las dimensiones vitales de la persona. Para responder a esa exigencia, el discente deberá diseñar y aplicar la estrategia llamada: `Plan de Trabajo Semanal´. Este debe incluir todos los tiempos y las actividades que integran la existencia del sujeto; esto es, alimentación, higiene, horarios escolares o académicos, actividades recreativa y deporte, descanso... siendo la actividad central `el estudio´.

A fin de favorecer el estudio eficaz será necesario incluir en el Plan de Trabajo Semanal todo aquello que potencia dicha actividad mental. Así pues, la alimentación debe ser saludable, el ocio constructivo, no puede faltar el ejercicio físico, ni el descanso necesario…. Igualmente, la selección de los tiempos y espacios dedicados a estudiar deben facilitar la concentración en la realización de las tareas cognitivas, ya mencionadas. Con respecto a los tiempos será, siempre, más provechoso estudiar durante cortos periodos de tiempo (una media de tres horas, en caso de adultos; en adolescentes y niños habría que reducir los periodos) con descansos y, además, esos tiempo deben ser constantes, es decir se deben repetir cada día. En relación a los espacios donde se estudia es fundamental la ventilación, la iluminación y disponer de los recursos necesarios. Además, la decoración y mobiliario se recomienda su selección según criterios de funcionalidad y gusto personal, haciendo acogedor el lugar de trabajo intelectual. El cerebro necesita oxígeno, la vista luz, las manos instrumentos adecuados para generar productos de calidad; y la mente, armonía, externa e interna, para activar la creatividad.

En definitiva, entregarse al estudio recreador supone reflexionar sobre las prioridades personales, a fin de seleccionar aquellas actividades que promueven el propio desarrollo físico-cognitivo-social y asegurar su realización, organizando tiempos y espacios. Estudiar es un auto-compromiso de crecimiento humano-profesional. Por lo tanto, se deben planificar todas la actividades existenciales, a fin de facilitar el autocontrol diario de la vida de un modo real, adaptado a las propias circunstancias y equilibrando los intereses. Por ultino, no se puede olvidar que toda planificación debe ser flexible en su implementación.

Para pensar 
¿Por qué no siempre los productos del estudio eficaz se reflejan en unas calificaciones altas? ¿Por qué el estudio recreador es una opción que afecta a todas las dimensiones vitales de la persona? ¿Cómo afecta?

Para profundizar 
Álvarez González, M. (1990). CHTE : cuestionario de hábitos y técnicas de estudio : propuesta de un programa de métodos de estudio. Tea.

jueves, 5 de diciembre de 2019

Evaluación Didáctica


¿Qué es evaluar en el proceso de enseñanza? La evaluación es un proceso integrado en el proceso de enseñanza por lo tanto, evaluar es enseñar. Pero la evaluación, como subproceso didáctico, tiene una finalidad específica, esta es, comprobar los aprendizajes de los estudiantes y la calidad del proceso de enseñanza. Por lo tanto, las funciones de la evaluación son: a) retroalimentación del alumnado sobre el logro de objetivos y competencias; b) toma de decisiones para mejorar los niveles de logro en el aprendizaje del alumnado; y c) guiar la formación del profesor  para mejorar el proceso didáctico.
 
Tal y como se ha descrito, la evaluación didáctica es un proceso complejo en el que se identifican una serie de dimensiones. Estas son: los modelos de evaluación, las modalidades de evaluación, los tipos de evaluación, las fases de la evaluación y los componentes de la evaluación.  Todas ellas se explican seguidamente:

Los modelos de evaluación se refieren a los enfoques que puede adoptar el evaluador, entre los que se diferencian:
1.- Modelos cuantitativos que consisten en aplicar procedimientos que miden una competencia, asociando un valor numérico. En este modelo, el criterio de evaluación es la norma con la que se compara el rasgo a medir. Esa norma es la media estadística de la clase, el centro, la localidad, una población... Por lo tanto, la evaluación cuantitativa establece el nivel del sujeto con respecto a la medía de la competencia que se mide, clasificando al sujeto dentro de un grupo. Este tipo de evaluación se aplica para tomar decisiones sobre la promoción del alumnado.
2.- Modelos cualitativos que permiten estimar, mediante una aproximación juiciosa, la amplitud de una competencia en un sujeto, en base a datos variados. En este modelo, los criterios de evaluación están bien definidos y ajustados a las capacidades individuales de los sujeto, por lo tanto, la función de la evaluación cualitativa es la retroalimentación.
3.- Modelos eclécticos, o mixtos, estos combina técnicas cualitativas y cuantitativas para ofrecer una descripción global y detallada de grado de adquisición de la competencia a evaluar en un individuo.
 
Los Modelos de Evaluación ejecutan diferentes modalidades de evaluación, estas son:
1.- Evaluación según norma, es decir, para decidir el nivel en el que el estudiante muestra un criterio de evaluación se toma como referencia la media del grupo en el logro de ese criterio. Esta modalidad responde al modelo cuantitativo.
2.- Evaluación según criterio, en este caso, se establece un nivel objetivo de logro en cada criterio con el que se compara el nivel del estudiante, independientemente del nivel mostrado por los demás. Esta modalidad responde al modelo cualitativo.
3.- Evaluación mixta, dependiendo del objetivo se realiza una evaluación según norma, o según criterio.
 
Los tipos de evaluación se refieren a los momentos del proceso de enseñanza en los que se implementa el proceso evaluador. Así pues, se identifica:
1.- Evaluación Inicial que pretende el conocimiento en profundidad del estudiante para optimizar el diseño del proceso de enseñanza, a fin de evitar posibles problemas en su desarrollo.
2.- Evaluación Formativa, de Proceso, o Seguimiento la cual asume la función de comparar los resultados del aprendizaje de los estudiantes, tomando como referencia los criterios de evaluación. Igualmente, en esta evaluación se comprueba el funcionamiento de todos los elementos de la enseñanza y su coherencia, para optimizar el aprendizaje del estudiante.
3.- Evaluación Final, o Sumativa, cuya función principal es la promoción del discente y su clasificación con respecto al dominio de unas competencias básicas, en relación con una población.
4.- Diagnóstico Pedagógico o Evaluación Psicopedagógica. La Evaluación Inicial y la Evaluación del Proceso permiten observar los indicios de trastornos o alteraciones del desarrollo de los estudiantes. Cuando esto sucede se activa, de modo inmediato, este tipo de evaluación especial, orientada a comprobar el aprendizaje de un solo sujeto.
 
La evaluación, siempre se realizan según un método, que se desarrolla en una serie de fases:
Fase I. Recogida de datos, usando instrumentos de evaluación seleccionados, a fin de comprobar los criterios de evaluación definidos.
Fase II. Análisis de los datos recogidos en la Fase anterior, aplicando instrumentos de análisis, tales como plantillas, rúbricas, recuentos y estadísticos.
Fase III. Toma de decisiones en base a los análisis realizados. Estas decisiones afectan a dos ámbitos: la orientación a los estudiantes y las adaptaciones del proceso de enseñanza.
 
Para el seguimiento de estas Fases es fundamentar diseñar los componentes de la evaluación, estos son:
1.- Definición de los criterios de evaluación, para cada uno de los objetivos, formulados en el diseño del proceso de enseñanza.
2.- Selección, adaptación, o elaboración de instrumentos de evaluación, para la recogida y análisis de datos, que permitan comprobar el logro de los criterios de evaluación por parte de los estudiantes, así como, la adecuación del proceso de enseñanza. 
3.-Fijación de los momentos, en los que se aplican los instrumentos de evaluación y se informa de las decisiones a los estudiantes, padres, y/o tutores. Todo ello tras realizar los análisis y elaborar las orientaciones didácticas.
 
Todo el diseño del proceso evaluador debe ser accesible, esto significa que debe estar a disposición de los estudiantes, padres y/o tutores: a) los criterios de evaluación, b) la descripción de los instrumentos de evaluación, c) los momentos de la evaluación; así como, d) el sistema de calificación que decide la promoción del estudiante. Para la accesibilidad se podrán usar diferentes recursos, tanto presenciales, como diferidos, o virtuales, que incluyan las característica diferenciales de los estudiantes.
 
En la evaluación didáctica requiere especial atención los instrumentos de evaluación, que se refieren al elenco de modelos, métodos, técnicas y recursos para la recogida de datos a los que se le aplican distintos  procedimientos de análisis. Estos se pueden clasificar como sigue:

Modelos de evaluación
Métodos de evaluación
Técnicas de evaluación
Recursos, o instrumentos, para la recogida de datos
Procedimientos, o instrumentos,  de análisis
Cuantitativo
Observación sistemática
Observación participante
Lista de control 
Escalas de estimación
Cuaderno de observaciones
Estadísticos
Encuestas
Cuestionarios
Inventarios
Cuestionarios socio-métricos
Estadísticos
 
Redes conceptuales
Pruebas tipificadas
Test de aptitudes
Test de personalidad
Test de rendimiento escolar
Test de inteligencia
Test de actitudes
Estadísticos
Cualitativo
Producciones escritas y/o icónicas





Registros normalizado
Diario 
Anecdotario
Notas de campo
Pensamientos en voz alta
Sistema de categorías
Encuestas
Entrevista estructuradas
Entrevistas semiestructuradas
Entrevistas libres
Pruebas tipificadas
Test proyectivos
Patrones estandarizados
Mixtos
Pruebas objetivas, Ensayos, Informes, Proyectos, Planificaciones, Monografías, Dossiers, Carpetas de Aprendizaje, Problemas, Casos, Cuestiones, Bosquejos, Esquemas, Mapas Conceptuales, Redes Conceptuales, Diagramas, Resúmenes, Producciones Icónicas, Producciones Audio-visuales, Exposiciones orales...
Plantillas
Rúbricas
                                          

El informe de evaluación es una síntesis que expresa los logros de los estudiantes, en relación a los criterios establecidos y en base a los datos analizados. El informe de evaluación también debe incluir una descripción de las necesidades educativas del estudiante para alcanzar nuevos niveles de logro. En la descripción de esas necesidades siempre se hace referencia a las modificaciones (adaptaciones) del la programación didáctica en sus diferentes componentes. 
 
El proceso de evaluación, descrito permite la reflexión del profesor sobre su propia docencia. Esta reflexión conduce a la detección de problemas de aprendizaje reales en sus discentes, y a la resolución de los mismos, auto-aplicando actuaciones de estudio eficaz. Es en este proceder donde tiene lugar la formación permanente del profesor.
 

Para pensar
¿Cuál es la diferencia entre evaluar y calificar?

Para profundizar
Anijovich, R., & Camilloni, A. (2019). La evaluación significativa. Paidos.