viernes, 20 de octubre de 2017

Metodología de la Acción Didáctica

El sentido etimológico de "método" (del latín methodus, y este del griego méthodos) es "camino lógico para hacer algo" o "vía que conduce a un fin". Todo método implica pasos o fases en una secuencia temporal y lógica. Es decir, método equivale al orden en las actividades que se realizan.
Con la metodología didáctica, además, se asegura que la secuencia de estas actividades sea racional y ética, para garantizar la consecución del objetivo.

A continuación, se presentan una serie de métodos didácticos fundamentados en modelos didácticos, aplicables a cualquier nivel educativo:

  • Lección Magistral: Este método didáctico se clasifica dentro de las metodologías colectivas y consiste, básicamente, en la exposición oral (con apoyos audiovisuales, o no) de unos contenidos de forma estructurada.
  • Método Fenomenológico: es un método didáctico individualizado y socializado, fundamentado en la nueva fenomenología y los avances de la neurología, cuyas fases son: Fase I: La epokhe, es decir, desconectar de la mente todas las opiniones previas sobre el fenómeno objeto de conocimiento. 
    • Fase II: Actitud de captar el auténtico sentido de los objetos y personas implicadas en el fenómeno. 
    • Fase III: Descubrir el sentido u orientación positiva asignada al fenómeno, objeto de estudio. Fase IV: Reducción de sentido de los objetos y personas implicadas del fenómeno: esta fase incluye las siguientes etapas: IV.a) Estimulación mental con sensaciones en la vivencia directa del fenómeno. IV.b) Observación interpretativa emocional de las kinesias y propiocepciones sentidas en la experiencia inmediata del fenómeno. IV.c) Captación del valor de las cosas y personas en función de la finalidad imprimida al fenómeno de estudio. 
    • Fase V. Constitución de sentido: captación de la jerarquía, disposición y/o orden las cosas y personas por su función en la consecución del fin del fenómeno, objeto de conocimiento. 
    • Fase VI. Preparación para una acción concreta valiosa orientada al fin asignado al fenómeno, y decisión para su ejecución, con lo que se anticipa una nueva acción.
  • Lección Expositiva: es un método cuyo soporte es la palabra, clasificado dentro de las metodologías colectivas. Este método permite a los discentes formular preguntas sobre la exposición de conceptos básicos. Por lo tanto, se combina los momentos de escucha (fase pasiva) con los periodos de intervención (fase activa). La lección expositiva permite combinar otras técnicas, como las que especifican seguidamente:
    • Análisis y Contraste de Conceptos: mediante esta técnica se disecciona gnoseológicamente los diferentes significados de los conceptos en sus diferentes niveles de uso y jerarquías, descubriendo sinonimias y polisemias, así como, semejanzas y diferencias. Esta técnica también se puede aplicar usando herramientas digitales, como el foro.
    • Dialéctica: está técnica socializada permite la formulación de preguntas, por parte de docente, para incitar, en el discente, el pensamiento reflexivo; y conducirle a la creación de sus propias estructuras de significado. Con esta técnica se pretende implicar al discente en la construcción de nuevos conceptos.
    • Debate Académico: mediante esta técnica socializada se ofrece al discente la oportunidad de expresar diversidad de conocimientos sobre los conceptos explicados, argumentando de forma lógica y coherente las posiciones individuales y destacando su contraposición con respecto a otros argumentos expuestos.
    • Crítica Académica: esta técnica socializada permite emitir juicios razonados y propuestas de mejora sobre modelos didáctico teóricos y/o prácticos, referidos a los valores y antivalores que se evidencian en dichos modelos.
  • Reflexividad: con esta metodología socializada la participación del discente se orienta a la reflexión individual, previamente documentada,  y posteriormente se pasa a la reflexión colectiva para alcanzar niveles superiores de conocimiento en torno al tema reflexionado.
  • Aprendizaje Autónomo: este método individualizado destaca la participación del estudiante en el proceso de búsqueda de respuestas personales a problemas que inciten el desarrollo de competencias específicas. Es un conjunto de técnicas que posibilitan la autonomía del discente. El instrumento didáctico más relevante en el trabajo autónomo es la "guía de trabajo autónomo", en ella se articulan técnicas de trabajo intelectual y de investigación, actividades individuales y grupales, experiencias curriculares y extracurriculares. Esta metodologías es la más extendida en los modelos pedagógicos actuales, potenciada por el uso de las tecnologías informatizadas.
  • Aprendizaje por Descubrimiento (o por Proyectos): este método de aprendizaje individualizado, una vez establecido unos objetivos concretos y los criterios de evaluación de forma negociada con el docente, permite, al discente, una total autonomía en la búsqueda de recursos y procedimientos didácticos personales para lograr los objetivos marcados. Es el método autodidáctico.
  • Grupos Colaborativos: este método socializado se aplica para lograr objetivos compartiendo con los compañeros los conocimientos y habilidades previas; y cooperando para alcanzar nuevos niveles de competencia. Se desarrolla en varias fases: 1) constitución de los grupos en función de los objetivos a alcanzar, 2) definición de funciones de cada uno de los miembros del grupo y asunción de responsabilidades; 3) descripción detallada de la actividad a realizar; 4) reparto de tareas; 5) elaboración conjunta de conclusiones.
  • Contrato Didáctico: este es una técnica personalizada (también metodología individualizada) que se aplica para motivar el logro autónomo de objetivos, redactando un compromiso en el que se especifica las tareas a realizar.
  • Seminario: es una dinámica de grupos. Esta técnica socializada permite a un grupo de personas profundizar, durante un periodo de tiempo, sobre un tema de interés común, aplicando estrategias individualizadas y socializadas.
  • Philip 6/6: es una dinámica de grupos. Esta técnica socializada permite crear grupos de discusión para llegar a conclusiones colectivas. Esta técnica se aplica siguiendo los siguientes pasos: 1) creación de 6 grupos de 6 personas; 2) presentación de un tema común sobre el que reflexionar; 3) escribir conclusiones de cada grupo; 4) exposición oral de las conclusiones de cada grupo.
  • Negociación Didáctica: este método socializado se aplicará para llegar a acuerdos colectivos y el compromiso de los estudiantes con la calidad del proceso de enseñanza. Se desarrolla en varias fases: 1) elaboración y presentación escrita de una propuesta por parte del profesor; 2) comprensión y discusión de la propuesta con los estudiantes, en base a criterios de calidad didáctica; 3) nuevas propuesta por parte del profesor y/o los estudiantes; 4) discusión y aceptación, o no, de las propuestas, según criterios de calidad didáctica;  y 5) compromiso escrito de todos con los procesos didácticos acordados. Este método, en realidad aplica la el Contrato Didáctico a un grupo de estudiantes.
En conclusión, el método didáctico se selecciona en función de los objetivos marcados a y se adapta a las necesidades de los estudiantes. Además, el método contribuye a la creación del contexto y se ajusta a una temporalización. Es la metodología quien dicta los recursos más apropiados para facilitar el aprendizaje.

Para pensar
¿Cómo se aplicaría el método Fenomenológico en Educación Infantil?¿Y en Educación Primaria?¿Y en Educación Secundaria?

Para profundizar
Ventosa. V. J. (2016). Didáctica de la participación : teoría, metodología y práctica. Narcea.

martes, 3 de enero de 2017

El Método Didáctico Fundamentado en la Nueva Neurofenomenología


Fenomenología es Filosofía de la Acción. Desde esta corriente Filosófica, que en la actualidad pretende ir de la mano de los nuevos descubrimientos de la Neurología, se establece que la función esencial del cerebro humano es el acto mental libre y directo que se da en la vivencia inmediata del sujeto. Todo acto mental es intuición sobre lo experimentado, sobre la experiencia vivida; y toda experiencia humana es vivencia de valores y/o anti-valores. En definitiva, esto es lo que define la realidad que puede ser conocida por el ser humano: los valores o anti-valores que se captan, que se muestran.

Pero la intuición libre y directa (acto mental) sobre lo vivido (valores o antivalores), es en realidad, anticipación de la acción o del comportamiento (físico/mental) que interacciona con el mundo, consigo mismo y con el otro. Por lo tanto, el acto mental está orientado, es intencionado; dicho de otro modo, tiene un fin, tiene un sentido, inconsciente y/o consciente.

Desde la Fenomenología se propone, pues, que la fuente del conocimiento es la intuición libre y directa que el ser humano realiza sobre sus vivencias o experiencias vitales. Esta intuición, este acto mental es intencionado, es decir, que anticipa un modo de interactuar (y sus consecuencias) con el mundo, consigo mismo y con el otro. Esta es, la función esencial del cerebro humano: actos mentales sobre la experiencia inmediata que son anticipación de acciones. En definitiva, conocer es ser consiente de los actos mentales, liberándose de presupuestos, prejuicios, estereotipo y dogmas ideológicos (anti-valores) y anticipando la acción con intenciones que se forman en la voluntad, en una opción de vida, en un sistema de valores. 

El Sistema Fenomenológico, entiende que la consciencia del acto mental se da en distintas etapas o niveles. Primero en la percepción sensorial de la acción anticipada, apreciada como un flujo de sensaciones cambiantes con su concordancias y disonancias, es decir, percepción de las apariencias. En segundo lugar en la interpretación, o asignación emocional a las kinesias y/o propiocepciones sentidas; es decir hermenéutica. La interpretación permite estabilizar las emociones, en base a las elecciones (intenciones voluntarias) y la construcción anticipativa de la acción. En tercer lugar, en la captación del ser real de las personas y demás seres animados e inanimados (su valor). En cuarto lugar, en la reflexión sobre esa acción, que permite la construcción de conceptos que explican, conciben y justifican (análisis) las elecciones realizadas o la orientación de sentido imprimida a la acción, en función del valor captado o mostrado.

Sin duda, de esta corriente filosófica se deduce un método didáctico para promover el conocimiento: este es el Método Fenomenológico. Por todo lo dicho, este método didáctico parte del presupuesto que conocer es tomar conciencia de los actos o procesos mentales que preparan y conducen la intervención directa en el fenómeno, objeto de conocimiento. Este método, pues, pretende activar de un modo consciente (libre) actos mentales que planifican la acción y conducen a ella dentro del sentido asignado a ese fenómeno. Conocer no es representar o reproducir, no es percibir, no es interpretar, no es reflexionar;  conocer es actuar con sentido de valor.

Conocer es una acción mental y corporal que se da en una serie de  fases, estas son las fases, pues, del método fenomenológico:
Fase I: La epokhe, o desconectar de la mente todas las opiniones previas sobre el fenómeno objeto de conocimiento, es decir, abstenerse de un juico previo sobre dicho fenómeno.
Fase II: Aspiración a captar el ser autentico de la personas y objetos, implicados en el fenómeno concentrando la mente en el fenómeno, o situación existencial.
Fase III: Formación consciente de la intención, del sentido, u orientación positiva asignada al fenómeno, objeto de estudio.
Fase IV: Reducción de sentido de las personas y objetos del fenómeno: esta fase incluye las siguientes etapas: 
IV.a) Estimulación mental con las sensaciones cambiantes en la vivencia directa del fenómeno.
IV.b) Observación interpretativa emocional de las kinesias y propiocepciones sentidas en la experiencia inmediata del fenómeno.
IV.c) Captación del valor de las personas y las cosas; y en función de la finalidad imprimida al fenómeno de estudio.
Fase V. Constitución de sentido: captación de la jerarquía, disposición y/o orden las personas y las cosas por su función en la consecución del fin del fenómeno objeto de conocimiento.
Fase VI. Preparación para una acción concreta valiosa, orientada al fin asignado al fenómeno; y decisión para su ejecución, con lo que se anticipa una nueva acción.

Estas fases suponen que el sujeto que quiere conocer es agente orientado, proactivo e interactivo dentro del fenómeno objeto de conocimiento.

Para pensar
¿Cómo se aplicaría este método para enseñar los fenómenos climáticos en Educación Primaria? ¿Por qué los actos mentales orientados a estereotipos no es conocimiento?

Para profundizar
Laguna, M. (2011). La capacidad de actuar e interacción. La pertinencia de un estudio interdisciplinar. Fenomenología y Neurología. ECU

jueves, 15 de octubre de 2015

El Modelo Didáctico Intercultural. Hacia la Creación de "Comunidades de Sentido" en la Enseñanza


En la Didáctica, como en cualquier campo de conocimiento científico, existen diferentes modelos que expresan la diversidad de perspectivas sobre el fenómeno llamado `enseñanza´ (a veces sinónimo de educación, formación o instrucción). Sin embargo, todas esas perspectivas entienden que la enseñanza es un proceso, solo, aplicable al ser humano, para su desarrollo en un tipo de sociedad. 
 
Por lo tanto, las diferencias de los modelos didácticos no obedecen a discrepancias esenciales en los elementos e interacciones, que caracterizan la enseñanza. Estas diferencias, mas bien, responden al proyecto humano y/o social, que desde cada enfoque se pretende promover. Por consiguiente, los diferentes modelos didácticos plantean, en realidad, diferentes fines y/o metas sociales y, por ende, diferentes modos de humanización. 

La esencia de todo modelo didáctico, reside en que es un proceso diseñado e implementado, para guiar, orientar, mostrar...el crecimiento del hombre en todas sus dimensiones. Estas dimensiones son: la física, la afectiva y la cognitiva, que se desarrollan, siempre, de un modo personal y social. Pero según el tipo de sociedad que se quiera construir, así serán las dimensiones a priorizar en el ser humano. Es decir, las metas y fines del modelo didáctico promueven una u otra dimensión humana. 

En definitiva, todo modelo didáctico está fundamentado en un enfoque de sociedad y en un enfoque hombre. Pero, sobre todo, tiene que estar fundamentado en un enfoque pedagógico, esto es, en un enfoque crítico con los modelos que ofrecen las ciencias sociales del momento, para evitar que el modelo didáctico sea mera reproducción de los patrones ideológicos de una época.

Así pués, el Modelo Didáctico Intercultural (MDI), es un modelo de enseñanza que comparte con todos los modelos didácticos su esencia y funcionamiento, pero se diferencia en las metas de humanización que persigue.

El Modelo Didáctico Intercultural (MDI) concuerda con el enfoque pedagógico inclusivo-intercultural,  que identifica las sociedades como multiculturales. Una sociedad multicultural es aquella que está en contínua toma de conciencia sobre la diversidad cultural. Esta toma de conciencia alerta sobre los grandes retos actuales a superar, a fin de lograr el desarrollo humano íntegro (en todas sus dimensiones), promoviendo las diferencias culturales valiosas y el progreso social compartido.

Los grandes retos sociales a los que pretende dar respuesta el MDI, para lograr el fin propuesto, son: 
a) la inestabilidad geográfica, afectiva y cognitiva, a la que se ve abocada la persona, por las exigencias migratorias: geográficas y virtuales, del mercado global;
b) el sometimiento de la persona a la continua contradicción del relativismo, de los nacionalismos y del dogmatismo ideológico;
c) las disgregaciones conceptuales, comportamentales y emocionales entre constructos, que deberían ser fuente de integración y participación social, esto es: estado, sociedad y cultura. 

La inestabilidad, la contradicción y la disgregación, generan continuos conflictos internos y externos que, generalmente, se resuelven con evasiones, coacciones y/o manipulaciones.

En esta situación de inestabilidad, contradicción y disgregación personal/social, el ser humano actual parece no tener más opción que la de "manipular y dejarse manipular": por las instituciones, por el igualitarismo de la legalidad; y por la homogeneización ideológica de los medios de comunicación. En consecuencia, el ser humano actual parece haber perdido toda posibilidad de desarrollo autónomo ¡no se hable ya de libertad! Y sin autonomía, el desarrollo cognitivo, social y afectivo del ser humano entra en `estado de coma´.

Sin embargo, esta es precisamente la finalidad del Modelo Didáctico Intecultural (MCI): hacer posible el desarrollo integro de la persona, enseñando competencias básicas, que eviten el sometimiento al destructivo control del globalismo, de la legalidad y de la ideología de las sociedades del Siglo XXI. 

¿Pero cuales son esas competencias básicas? Para responder a esta pregunta el MDI se situa en una nueva perpectiva pedagógica, inspirada por la fenomenología. Este movimiento filosófico entiende que el ser humano es un agente activo, orientado, es decir, intencionado. Por lo tanto, la actividad básica del humano es constituir el sentido de la realidad, en interacción con los objetos (mundo físico), los seres vivos (mundo natural) y el otro (sus iguales). En esta constitución de sentido de lo real, la persona es una unidad física-afectiva-cognitiva con dotes extraordinarias para la empatía. La empatía es la capacidad de experimentar lo que experimenta el otro y, así, compartir un mundo trancendental que logra la coherencia entre la desconcertante inmanencia y la desconocida transcendencia.
 
Por tanto, las competencias básicas que se han de desarrollar en el ser humano, para evitar el `coma cognitivo-afectivo-social´, son competencias empáticas. Las competencias empáticas son conceptos, acciones y emociones estables, orientadas hacia la experiencia valiosa de otras personas; creando un sentido de vida valioso. Es importante señalar que un sentido de vida es valioso, no porque así se decida por convenio, votación o imposición. El sentido de vida será valioso si  promueve el desarrollo íntegro de todos y cada uno, y además ese desarrollo es constatable y contrastable de un modo lógico-empírico-emocional. 

En definitiva, las competencias básicas, a desarrollar en MDI son competencias actitudinales, que sustenta la constitución de un sentido de vida compartido; y valioso para sí mismo y para el grupo social.

Una vez identificadas las competencias que concretan la finalidad del MDI es necesario definir cómo diseñar un proceso de enseñanza que conduzca al logro de esas competencias, entre las que se destaca aquellas que desarrollan los valores de: libertad, igualdad, responsabilidad, respeto y unidad. 

A fin de mostrar y captar los valores mencionados, se define, seguidamente, el contexto de la enseñanza que se debe crear, la selección de los objetivo/contenidos, la metodología de trabajo para el logro de los objetivos, los recursos a utilizar y la evaluación de todo el proceso..
 
Así pues, en primer lugar, en el MDI, el enseñante tiene que crear un contexto que fomente actitudes de unidad entre todas las personas implicadas en el proceso de enseñanza. Esa unidad se logra sobre la base de otras dos actitudes: el respeto hacia todas las personas con la que se co-aprende y la responsabilidad hacia el proceso de aprendizaje compartido. Además, de forma simultánea, se ha de ofrecer la oportunidad para el aprendizaje de actitudes específicas y enriquecedoras de las diferentes culturas. Por último, el MDI se propone fomentar el aprendizaje de actitudes de participación y promoción, en el estado y en la sociedad, en igualdad de oportunidades; propiciando el ejercicio de la libertad personal en la elecciones.

En segundo lugar, si la unidad, el respeto, la responsabilidad, la libertad en la elección del bagaje cultura en igualdad de oportunidades definen el componente ético del contexto en el MDI; los objetivos y contenidos de este modelo deben orientarse a la construcción de conceptos y procedimientos, que posibiliten la experiencia emocional de las actitudes mencionadas. Sin duda, estos objetivos y contenidos van a versar sobre procesos de comunicación humanas en todas sus modalidades: lenguaje verbal oral y escrito, conocimiento de diferentes lenguas, lenguaje matemático, lenguaje musical, leguaje visual...

Coherentemente con estos objetivos y contenidos, la metodología que se aplica debe ser, sin duda, una metodología mixta, es decir se podrán aplicar los siguientes métodos: 
  1.  Socializados: grupos colaborativos, dinámicas de grupos.
  2.  Individualizados: estudio eficaz, trabajo autónomo, aprendizaje por proyectos, contratos didácticos, negociación didáctica, reflexividad, método fenomenológico, método deductivo-sintético, clases invertidas, microlearnig, diseño universal del aprendizaje... 
  3.  Globalizados: centros de interés, talleres, semanas culturales, viajes, salidas/excursiones, fiestas, convivencias, campamentos, olimpiadas... 
  4.  Interdisciplinares: temas transversales, lectura de imágenes, métodos de escritura basados en el género académico.
  5.  Colectivos: lección magistral y lección expositiva. 
  6.  Individuales: técnicas y estrategias de tutorización.
En este marco metodológico se podrán aplicar diferentes tipos de agrupamientos: gran grupo, grupo medio, pequeño grupo, parejas e individual; grupos homogéneos o heterogéneos.

En tercer lugar, los recursos prioritarios del MDI son las tecnologías digitales y la IA. 

Por último, la evaluación de la enseñanza en el MDI, se debe centrar en definir criterios y elaborar instrumentos, para comprobar las habilidades de decodificación, de comprensión, de interpretación  crítica y de producción creativa. Se debe comprobar la aplicación de estas habilidades en diferentes sistemas de comunicación humana (que son los objetivos y contenidos de este modelo). 

Especialmente, en el MDI, interesa la aplicación de habilidades de lenguaje verbal en un modo multilingüe, así como, la alfabetización audio-visual. Las razones de este doble interés son las  siguientes:

Por una parte, las diferentes lenguas, son el máximo exponente de compresión y expresión de la unidad y diferencia cognitiva-cultural del ser humano. Por lo tanto, el lenguaje verbal en su versión oral y escrita es clave para un desarrollo cognitivo-social-afectivo compartido.

Por otra parte, los reduccionismos dogmáticos de la ideología imperantes, en el Siglo XXI, se han apropiado de la imagen como medio privilegiado de comunicación universal por su fuerte impacto sobre las emociones. Los símbolos y códigos de expresión visual (asociados a otros lenguajes) inducen emociones que envuelven ideas reduccionista y/o segadas. Esto paquetes emocionales-conceptuales visuales crean en el cerebro binomios sólidos, prestos para la reproducción. Esto reduce o atrofia la flexibilidad cognitiva y emocional necesaria, para incorporar ideas lógico-racionales creativas y valiosas. Solo una adecuada alfabetización audiovisual permite descifrar las ideas asociadas a las emociones de las imágenes de un modo critico.

En definitiva, la implementación del MDI se logra construyendo comunidades humana, cuyo sentido compartido lo constituye la unidad, el respeto y la responsabilidad en el logro de competencias comunicativas básicas (lenguaje verbal y visual). Estas "comunidades de sentido compartido" incluyen las diferencias culturales valiosas, superando los desencuentros y ofreciendo optatividad en la elección de contenidos, métodos y/o recursos, a los estudiantes (libertad e igualdad). Además estas "comunidades de sentido compartido" se organizan, necesariamente, de un modo flexible; es decir, son comunidades de aprendizaje abiertas a nuevos valores.

Para pensar
¿Qué objetivos conceptuales y procedimentales se formularían en el MDI? ¿Qué tiene que ver el MDI con el modelo que se propone desde la legislación educativa en el momento actual?

Para profundizar
Arroyo, R. (2009). Enfoque didáctico para la interculturalidad. En A, Medina y F, Salvador (coords), Didáctica General (pp: 389-413). Pearson

miércoles, 31 de diciembre de 2014

Los Modelos Didácticos en la Nueva Epistemología Científica

Un modelo científico es una imagen conceptual que representa un fenómeno complejo destacando, en perspectiva analítica, sus elementos esenciales y, en perspectiva sintética, su funcionamiento.

En el caso de la Didáctica, sus modelos siempre son explicativos de fenómenos sumamente complejos. Es decir, describen los componentes y engranajes de fenómenos sociales, explícitamente intencionales, para la consecución de fines compartidos. Estos fenómenos se llaman `enseñanza´. 

Por otro lado, los modelos didácticos son modelos tecnológicos porque siempre ofrecen de un modo, más o menos definido, o sistematizado: los principios de acción, pautas, métodos, técnicas, estrategias, procedimientos y recursos para el logro de esos fines. Un modelo didáctico describe, pues, qué es la enseñanza, cómo identificar ese fenómeno y cómo controlarlo; a fin de conducir el desarrollo del ciudadano hacia la metas valiosas de participación social y desarrollo personal.

Así caracterizados ¿Cuál sería el rango epistemológico de los modelos didácticos? Superada la discusión epistemológica entre ciencias puras, o explicativas, y ciencias aplicadas, o tecnológicas; la reciente Filosofía de la Ciencia destaca la "ciencias bajo la presión del éxito". En este nuevo marco epistemológico, las ciencias son estructuras teóricas con criterios de evaluación, condicionados por la necesidad de su aplicación. Este es, sin duda, el rango epistemológico de la Didáctica que se argumentará seguidamente.

Los modelos didácticos, dentro de las nuevas exigencias científicas, ofrecen modelos teóricos y metodológicos para la solución de potenciales problemas sociales y personales. Estos problemas, por ser humanos, siempre tienen que ser abordados desde una aproximación interdisciplinar. En este sentido, la Didáctica abandona la tradicional posición epistemológica de "Modelos en Cascada" donde sus modelos derivaban de otras ciencia, tales como, la Psicología, la Sociología, la Antropología, la Economía, la Biología, la Política..... 

La Didáctica ahora, como ciencia eminentemente aplicada, define los problemas sociales desde el bagaje de su perspectiva teórica y metodológica, presentando el estudio del problema bajo su propio paradigma y, finalmente, desarrollando varias aplicaciones, que orientan las posibles soluciones del problema. Esta posición otorga al modelo didáctico un status epistemológico de igualdad con otras disciplinas científicas. 

La Didáctica, por lo tanto, diseña procesos, métodos, estrategias.... científicas para resolver problemas personales y sociales, con el fin de ofrecer sus soluciones de un modo teórico y metodológicamente fundamentado. Este proceder genera un nuevo conocimiento que se concentra en la aplicación orientada por la investigación básica. Hoy ya no tiene sentido la tradicional discusión entre teoría y práctica aplicado a la enseñanza. Los nuevos modelos didácticos borran los límites entre el puro conocimiento y la investigación aplicada.

En el curso del Siglo XXI, la Didáctica como ciencia aplicada, ofrece un visión compresiva del contexto económico y social, evaluando y resolviendo problemas reales. Esto implica una posición crítica y relevante en la sociedad. Pero adoptar esta posición supone confrontarse con el siguiente interrogantes: ¿qué rol epistemológico juegan los modelos didácticos aplicados en la resolución de problemas individuales, interpersonales, sociales, interculturales, políticos o tecnológicos? 

En la delimitación de su nuevo rol epistemológico, los modelos didácticos destacan que la enseñanza (fenómeno de estudio propio) es un proceso de crecimiento humano, gestionado en un contexto de comunicación, donde el lenguaje verbal, en interacción con otros lenguajes audio-visuales, asumen el protagonismo. Por lo tanto, la perspectiva Didáctica a los problemas humanos, responde a las siguientes cuestiones: ¿cómo promover contextos éticos y estéticos de comunicación humana? ¿cómo usar la variedad del lenguaje verbal en sus modalidades oral y escrita y las tecnologías de la información y la comunicación para alcanzar fines valiosos?

Los modelos didácticos, en definitiva, son modelos de desarrollo humano, propiciados por procesos de relación interpersonal y orientados al logro de competencias actitudinales compartidas (inclusivas e interculturales). Son modelos comunicativos donde se privilegia el uso y dominio de lenguajes verbales y multimedia. En definitiva, las perspectiva didáctica a los problemas de mejora social y crecimiento personal, siempre será una propuesta de aplicación global e interconectada. Las soluciones globales e interconectadas promueven la captación (aprendizaje) de valores, presentando estructuras de relación comunicativa donde se activan y evalúan, simultáneamente, diversidad de procesos cognitivos-lingüísticos, spico-físicos, socioculturales y afectivos-emotivos.

Sin duda, los modelos didácticos, en su diseño e implementación son retos relevantes para la solución de problemas socio-personales reales y un importante contrapeso a las visiones reduccionistas de las otras ciencias aplicadas.

Para pensar
¿En que se diferencia los modelos didáctico de los modelos de otras ciencias aplicadas? ¿Por que ya no tiene sentido en la nueva Filosofía de la Ciencia hablar de la separación entre teoría y práctica? ¿Qué rango epistemológico tiene hoy la Didáctica?

Para profundizar
Ballester L. y Colom A.J. (2011). Epistemología de las ciencias sociales y de la educación . Tirant Humanidades.

miércoles, 25 de septiembre de 2013

El Método Didáctico Deductivo-Sintético


Los métodos didácticos, es decir, cómo operar para promover un conocimiento, actitud o comportamiento, nuevo y enriquecedor, siempre han tenido un fundamento en el pensamiento filosófico. Descartes, que sin perder su conexión con la filosofía perennis (desde Grecia, pasando por Roma y la Edad Media) ofrece una nueva perspectiva a la mente que opera tratando de comprender el mundo en su totalidad.

Descartes inaugura la Edad Moderna del conocimiento cuya principal preocupación no es el modo de acceder al conocimiento, sino la validez de lo que se propone como tal, es decir: ¿Cómo saber si un conocimiento es verdadero, válido, objetivo o es una ficción, sugestión, invención…?

Descartes halla esa certeza en la actividad primaria del cogito: la intuición. Partiendo de la duda de todo lo conocido y cognoscible llega a encontrar la verdad de la intuición. La intuición es una operación mental pura (sin prejuicios, ni estereotipos, ni dogmas ideológicos) y atenta, que capta un concepto. Cuando la mente aprende algo de esta forma no tiene duda alguna de su validez y verdad; es lo que llamaría Sócrates “intuición de esencias”. La intuición es captación de una idea con un referente real, es decir, verdadero, cierto, válido, objetivo, valioso. La segunda actividad de la mente, identificada por Descartes, es la deducción que es lo que se concluye de la intuición simple.

De este modo, Descartes propone un modo sistemático de construcción del conocimiento, reduciendo las proposiciones complejas y oscuras, gradualmente, a otras más simples y, luego, partiendo de la intuición (captación de principios claros, sencillos y universales) trata de subir, por los mismos pasos, al conocimiento de todas las demás realidades. Este método consiste en el orden y la disposición deductiva desde lo simple para llegar a síntesis complejas (lo compuesto). La verdad y validez del conocimiento, es pues, un ejercicio de la razón (racionalismo).

De Descartes data el primado del sujeto frente al objeto, de lo interior frente a lo exterior, de la conciencia frente al ser, de la inmanencia frente a la trascendencia. Pero Descartes está convencido de la realidad del objeto externo, de la correspondencia entre pensar y ser; y su duda no llega a ser integral, sino metódica. Sólo los sistemas filosóficos posteriores se tomarán en serio esa duda.

A Descartes se debe el uso del concepto de conciencia en la filosofía, que incluye toda la vida interior, hasta lo que no es propiamente pensamiento. La conciencia y el cuerpo constituyen para Descartes substancias finitas, entendidas, no sólo como forma o modos de existir, sino como fundamentos del ser que, por sí mismas, pueden ser pensadas y existir. Es decir, reconoce cierta autonomía (o libertad) al cuerpo y a la conciencia. Sin embargo, esta independencia que otorga a la substancia se ve limitada por su concepción mecanicista del cuerpo (él entiende el funcionamiento del cuerpo como reacciones mecánicas ante los estímulos en los límites del espacio). En esta dualidad, Descartes termina reconociendo una interacción entre el cuerpo y la conciencia que nunca fue capaz de explicar, según su sistema deductivo en base a las premisas de un cuerpo puramente mecánico.

Lo interesante de Descartes para la Didáctica es que en él, se fundamenta el Método Deductivo-Sintético. Este puede ser desarrollado en las siguientes fases:

Fase I: Una competencia compleja, sea procedimental, conceptual o afectiva; se analiza en sus unidades más simples (tarea del docente) (proceso de análisis).
Fase II. La competencia se muestra al discente en sus unidades simples; esto permite al estudiante captar, de forma intuitiva, los principios que fundamenta esa competencia, las relaciones entre sus diversas unidades; y el sentido y esencia de cada unidad (tarea del discente guiado por el docente) (proceso intuitivo).
Fase III. Posteriormente, el discente y docente reconstruyen los pasos que hacen ascender el conocimiento de lo más simple a lo más complejo (proceso deductivo guiado).
Fase IV. El discente, de forma independiente, aplica la competencia aprendida.

Un ejemplo de este método didáctico es cuando se utiliza para desarrollar competencias actitudinales. Un ejemplo de cómo aplicar este método puede ser el siguiente:

Fase I: Proceso de Análisis
Actividad a: Lee y reflexiona los siguientes conceptos:
1.- RESPETO EN EL CONTEXTO DE LA ENSEÑANZA
1.1.- MANTENER EL SILENCIO EN LOS ACTOS DE ENSEÑANZA
NORMAS DE COMPORTAMIENTO:
1.1.1.- Concentrar el cuerpo y la mente en la tarea académica (no gritar, no silbar, no canturrear, no mascar chicles, comida…)
1.1.2.- Controlar los sonidos distorsionantes (no hacer ruidos con el cuerpo y/o objetos, apagar el móvil…)
1.2.- ESCUCHAR A LAS PERSONAS QUE PARITICIPAN EN LOS ACTOS DE ENSEÑANZA:
NORMAS DE COMPORTAMIENTO:
1.2.1.- Prestar atención a las intervenciones orales de las personas (no cuchichear, no evadirse mentalmente….)
1.2.2.- Expresar, con el lenguaje no verbal, el interés por las intervenciones de las personas (mirar a la persona que habla, no reírse de modo despectivo, no dormirse, no abrir la boca…)
Actividad b. Explica qué conceptos aparecen ¿cuales se refieren a valores, a actitudes y a normas? ¿Qué utilidad tienen en la enseñanza?

Fases II: Proceso Intuitivo
Actividad c. En bases a los conceptos mostrados en la Actividad a, discutir colaborativamente: ¿Qué diferencia existe entre valores, actitudes y normas?
Actividad d. Discutir colaborativamente: ¿Qué relación existe entre valores, actitudes y normas?
Actividad e. Elaborar una conclusión individual sobre: ¿Qué son los valores? ¿Qué son las actitudes? ¿Qué son las normas?

Fase III: Proceso Deductivo Guiado
Actividad f. Completar de forma colectiva, con el profesor, la información siguiente, aplicando el modelo mostrado en la Actividad a.
1.- VALOR DE….
1.1.- ACTITUD DE……
NORMAS DE COMPORTAMIENTO
1.1.1.- Usar el mobiliario de forma adecuada a su utilidad
1.1.2.- Asegurar la estética y limpieza de los recursos (no arrugar el soporte de papel, no mancharlo, evitando poner cerca comida, refrescos…; no pintar o escribir en el mobiliario, escribir de forma clara)
1.2.- ACTITUD DE ………
NORMAS DE COMPORTAMIENTO
1.2.1.- Mostrar higiene personal e indumentaria saludable (ducha diaria, ropa limpia, ropa adecuada al tiempo estacional)
1.2.2.- Mostrar estética corporal en consonancia con el contexto de enseñanza (ropa que no distraiga la concentración cognitiva y suficientemente cómoda para la realización de las tareas académicas)

Fase IV: Proceso Deductivo Independiente
Actividad g. Para la siguiente norma: “pedir turno de palabra (no interrumpir las intervenciones de otras personas, cuando estas responden a cuestiones sobre la tarea a realizar por todos…)”; deduce qué actitud y qué valor podría expresar este comportamiento.

Para pensar
¿Para qué otros tipos de competencias curriculares se podrían aplicar este método? ¿Cuáles son las ventajas y limitaciones del Método Didáctico Deductivo-Sintético?

Para profundizar
Descartes (1981). Discurso del Método. Alfaguara

viernes, 28 de diciembre de 2012

Los Fines de la Educación Hoy. La Nueva Utopía Pedagógica

La educación hoy no ha logrado vencer la violencia y la injusticia que atenaza al hombre, ni tampoco ha logrado erradicar sus ansias de auténtica libertad. Basta lanzar la mirada sobre los movimientos sociales pacifistas del mundo actual. El hombre, hoy más que nunca, mira para todos lados buscando un cambio cualitativo en sus vidas. 

Sin embargo, la crisis del pensamiento actual se proyecta en una educación materialista y mercantil en la que:

1.- Se niega el conocimiento transcendente y con ello se niega, a la persona, la posibilidad de una comprensión global de totalidades.
2.- Se marca al hombre con las afirmaciones de una ideología incuestionable y, con ello, se niega al individuo la posibilidad de construir su propia identidad.
3.- Se imponen las apetencias, los intereses y los deseos de la colectividad como valores y, con ello, se niega al sujeto la posibilidad de lograr la dignidad basada en valores reales.
4.- Se incita al humano hacia la emancipación, es decir, a la conquista de prebendas sociales que alienan al sistema y con ello se niega, a todos, la posibilidad de una auténtica liberación de los poderes públicos.

Desde Horkheiner y Adorno, pasando por la Escuela de Franckfort a la Escuela Dialógica de Habermas y Apel y, en otro lado, la hermenéutica, el existencialismo y el pensamiento de la diferencia; todas estas corriente coinciden en el diagnóstico desesperado de la modernidad y la búsqueda de nuevos proyectos.


Quizás se pueda encontrar ese cambio en la nueva utopía pedagógica, que propone:

1.- La desmitologización de la dimensión transcendente del hombre, para llegar a su comprensión como realidad ineludible del ser y su devenir histórico.
2.- La reflexividad, sin prejuicios ideológicos, sobre las causas primeras del universo y el sentido último del hombre.
3.- La racionalidad lógica, que no es justificación individual de actos caprichosos, sino pensamiento coherente iluminado por una acción comprometida con el bien común.
4.- La construcción de la propia identidad de cada hombre, en comunidades de aprendizaje donde el ser humano encuentre el sentido (origen y finalidad) de su propia vida, cuestionándose todas las ideas y comportamientos, sin coacciones ideológicas.
5.- La interacción intersubjetiva (sin intereses manipuladores) donde lo valioso pueda ser captado. Lo valioso no se negocia, no se deduce. Lo valioso se descubre en un acto relacional de voluntades con inteligencia; es decir en una comunidad de racionalidades abiertas a lo nuevo, a lo in-derivable…
6.- La dignidad universal del hombre que realiza, en la vida de cada persona, todos los valores. Estos valores de forma absoluta potencian la naturaleza humana. La dignidad es constitutiva de cada ser humano, con independencia de sus circunstancias socio-culturales, psicofísicas y evolutivas; y cada ser humano debe de ser tratado según esa dignidad.
7.- La libertad que nadie puede conceder, ni se puede reclamar a nadie, ni se conquista. Con la libertad no se logran privilegios, al contrario, se entregan. La libertad, que cada hombre posee, se ejerce escogiendo el bien, cueste el esfuerzo que cueste; o se entrega a cualquier postor a cambio de cualquier prebenda… Cuanto más fácil le es al hombre escoger el bien, más libre es y menos corruptela soporta.
8.- Las relaciones de apertura, exclusivas de hombres libres y con racionalidad lógica. Este tipo de relación se establece en la expresión y captación de valores que superan los deseos y apetencias, puramente, fisiológicos, afectivos y/o sociales. En estas relaciones el hombre se des-enraíza de lo material (tener más para satisfacer deseos) y establece relaciones de auténtica igualdad, creándose un espacio donde la persona es capaz de generar conocimiento creativo y útil para la comunidad. Es decir, se convierte en una persona competente.

En definitiva, en esta propuesta pedagógica la educación recupera su utópica función de potenciar el desarrollo integral del hombre y transformar la sociedad, en un mundo que reclama coherencia de pensamiento-acción-afecto, para poder conducir el cambio global continuo hacia metas de igualdad, justicia y paz en toda la humanidad.

Para pensar
¿Qué métodos y/o estrategias didácticas debería aplicar una enseñanza coherente con las propuestas de la nueva utopía pedagógica?

Para profundizar
Sáen, L. (2009). Movimientos filosóficos actuales. Trotta

Los Fines de la Educación Hoy. Crisis del Proyecto Modernista

Desde finales del siglo XX el slogan filosófico viene siendo la crisis de la razón y la muerte del hombre (el slogan del siglo XIX fue la muerte de Dios). 

El siglo XXI sigue avanzando bajo la amenaza del cientificismo, heredero de la ilustración más despótica. 

Desde el siglo XIX se viene generalizando, a nivel mundial, la actitud positivista que extiende el desarrollo de las ciencias naturales, reduciendo todo el saber a sus criterios empíricos. Esta actitud penetra todas las culturas y se manifiesta en la reclamación de privilegios por parte de la racionalidad tecnológica, en la disgregación del conocimiento en ámbitos atomizados, en la oposición irreconciliable de supuestos valores y en la materialización de la vida en su totalidad. 

Estos síntomas permiten diagnosticar la agonía de la ideología, sin embargo, lo que agoniza es la utopía, en el sentido de un proyecto común posible que alimente la esperanza de mejora de la sociedad y ofrezca propuestas reales de cambio para la humanidad. 

El noble proyecto ilustrado de autonomía para el hombre en el descubrimiento del logos universal, que alentó las utopías modernistas (transformadas, finalmente, en feroces totalitarismos de inusitada capacidad destructiva), ha dado paso a la fragmentación del pensamiento actual en una serie de rasgos que atraviesan, de forma inevitable, la mentalidad globalizada de nuestro tiempo. Estos rasgos son:

1.- Desmitologización: toda la realidad se interpreta en términos de causa y efectos azarosos: biológicos, físico y psíquicos. Se prescinde de las causas últimas.
2.- Desacralización: el sentido es una cuestión transcendental que no sobrepasa la consciencia subjetiva. Se prescinde de la transcendencia humana.
3.- Secularización: la razón individual es el único criterio que rige el actuar y sentir del humano (ni religión, ni estado).
4.- Ideologización: la norma ideológica es incuestionable.
5.- Subjetividad: el humano es la medida de la interpretación de realidad. Es el que decide, de forma colectiva, qué es lo valioso.
6.- Relativismo: se niega la perspectiva universal y objetiva de los valores. Todo vale, incluso el anti-valor.
7.- Emancipación: autonomía, concedida graciosamente, de toda autoridad, espiritual, jurídica, social o política. La emancipación se logra usando la razón de forma pública o bien se conquista con la revolución violenta.
8.- Reduccionismo social: el hombre sólo puede tener relaciones mundanas. Estas relaciones se circunscriben al contexto espacio-temporal y al ámbito del placer y el poder, donde el más violento, el más corrupto, el más manipulador, el más seductor…. logra prebendas y privilegios.

Todos estos rasgos del pensamiento actual encierran trágicas contradicciones:

1.- Se explica todo por las causas y los efectos (desmitologización) y, sin embargo, las causas primeras y los efectos últimos del universo y el hombre se entregan al azar, a la nada o la repetición cíclica del todo (desacralización).
2.- Se argumenta que la razón individual es el criterio supremo del hombre (secularización) y sin embargo se absolutiza la ideología como incuestionable, aunque sus afirmaciones vayan en contra de la racionalidad científica y el criterio moral más elemental (ideologización).
3.- La colectividad es quién decide lo valioso (subjetividad) pero todo vale según los intereses de la ideología (relativismo), que es la que conforma el pensamiento de la colectividad.
4.- Se aspira a la autonomía (emancipación) pero esa autonomía se usa en una esfera de relación en la que se pretende ser más que el otro (reduccionismo), que es la causa y el efecto de la servidumbre, la dependencia, la sumisión, la esclavitud…

Sin duda, la educación reproductora actual está formando a personas en las contradicciones mencionadas, esto supone que la educación hoy no se cuestiona nada racional (lo racional se muestra en el pensamiento coherente), no permite tomar consciencia de nada real (lo real se identifica en la acción coherente) y no muestra nada valioso (el valor se capta en las acción-pensamiento-afecto coherente). En definitiva la educación hoy es un mass media que difunde los slogans de la ideología, aplicando estrategias publicitarias. La educación hoy ha olvidado su función de desarrollar el juicio crítico libre en el ser humano.

Para pensar
¿En qué se diferencia las estrategias publicitarias de las estrategias didácticas?

Para profundizar
Sáen, L. (2009). Movimientos filosóficos actuales. Trotta